Exposición colectiva en el MuVIM hasta el 1 de septiembre

Todos tenemos una tipografía (o varias) favorita, que nos encanta, nos emociona y que usamos siempre y a todas horas en nuestros diseños. Nos identificamos con ella y nos resultaría difícil completar un diseño sin utilizarla. Y también hay tipografías que son justo lo contrario. Huimos de ellas, las criticamos, las rechazamos y no las usamos en nuestros trabajos. ¡Nunca jamás!

Los artistas han creado una composición visual experimentando a través de distintas técnicas plásticas y digitales para individualizarla y dotarla de una personalidad particular, creativa y atractiva experimentando con ella de una y mil formas hasta lograr un resultado que la vuelva un poquito menos “odiosa”. 

Fernanda Ahuatzi

Belleza caótica
Este cartel utiliza la tipografía Mutlu Ornamental como eje principal del diseño, resaltando su estilo decorativo y curvilíneo. Lo que en un primer vistazo podría parecer un enredo de letras se convierte en una composición visual atractiva y dinámica. Las formas intrincadas y fluidas de la fuente se aprovechan para crear una pieza llamativa que juega con la legibilidad sin perder el impacto estético. La elección de Mutlu no es casual: su complejidad aporta personalidad y carácter al mensaje, invitando al espectador a detenerse, observar y descifrar. El diseño celebra la belleza del ornamento tipográfico como expresión artística.

Olga Ampuero

Asociación
Dos letras conocidas se enlazan para crear un símbolo diferente y extraño que nos desafía a observarlo con otros ojos. Dos símbolos se contraponen para dialogar y equilibrar posturas mientras en el fondo, en blanco y negro, el universo lo invade todo. Si es verdad que la unión hace la fuerza; en este caso, la asociación da lugar a esta obra.

Jose Armijo

Tipo D
"Donde dije digo..." Y es que muchas veces pensamos que no vamos a utilizar un tipo de letra concreto, y terminamos por usarlo en un diseño porque es el que mejor comunica todo aquello que queremos decir.

Mario Balcázar

¿Qué vas a hacer cuando los perros dejen de sonreír?
No son solo tipos de letra, son esos estilos que te incomodan, que cuesta entender y cuya lógica desafía el estándar y lo establecido. Cuando una letra, un rótulo o una caligrafía se vuelve tipografía, reta al lector a encontrarle significado donde no lo hay, da como resultado una mezcla que tiene una estética más allá de las capas superficiales que hacen demasiado ruido; abajo hay algo más, una realidad alterna.

Andreu Balius

Helvetica no es mi tipo
Helvética es la tipografía que se presenta como la solución a todo, pero en realidad es la versión tipográfica de comer arroz blanco todos los días. Tiene toda la personalidad de un bloque de tofu. Es el pan sin sal de las tipografías, como un bocadillo sin relleno. Es el café aguado del diseño: lo sirven en todas partes, pero nadie lo disfruta. Helvética es la resaca tipográfica: después de verla tantas veces, tu cerebro entra en modo “emergencia” y empiezas a necesitar una evacuación urgente.

Boke Bazán

I'll be your mirror
Puestos a discriminar, a excluir, a juzgar, a condenar… mejor empecemos por nosotras mismas: ¿Qué proyectamos en ciertas formas que nos producen rechazo?. Me atraganto con las script clásicas, tanto que no he podido traer ninguna aquí. Ni por encargo. Juro que lo he intentado. Me lo trabajaré en la siguiente sesión de psicoterapia. ¿Conoces a algún psicólogo especializado? Mi puñal le ha tocado a la Blackcurrant, una tipografía (según reza) "de titular alegre con un toque funky y moderno”. La escondo, giro, empequeñezco, altero el interletraje… A la próxima. Sorry Rian Hughes.

Sara Bonora

Still searching...
“Still searching…” es una búsqueda que nunca finaliza. La obra captura la ansiedad de perseguir la tipografía perfecta, esa forma esquiva que parece siempre al alcance, pero nunca definitiva. En estas pantallas, el ojo navega sin descanso, saltando de opción en opción, como quien busca una palabra que todavía no ha sido escrita. Con esta obra se puede ver que la perfección no es un hallazgo, sino el viaje mismo de continuar buscando.

Mariana Broissin

Vaivén
Encuentro armonía en el vaivén de las olas en el mar, que escucho rugir y suspirar pero jamás callar, me acostumbro a su sonido y puede ser que lo deje de escuchar, pero siempre me va a acompañar. También encuentro armonía en el vaivén de nosotros mismos en la rutina, que a veces es aburrida, pero siempre es especial.“Re-recorrer”, eso es el vaivén. Armonioso como lo que ya fue trazado y no da miedo por ser nuevo. Es acogedor y nunca va a cerrar las puertas después de haber intentado y fallado. El vaivén de uno mismo es armonioso por sí solo.Es en este vaivén que nos encontramos y rara vez nos perdemos que nos encontra-mos. Y, a pesar de ser rutinario, nunca es igual. Si fuera igual no creceríamos, no aprenderíamos y no nos nutriríamos de lo que el mundo tiene para ofrecer. Como esta composición, que tiene un ritmo y la acompaña la armonía y el vaivén de los colores, que a veces se alargan y crean formas únicas que cuentan una historia, y a veces solamente aparecen y se van, recordándonos que aunque el vaivén es rutinario y a veces parezca no tener sentido, siempre será diferente y lo acompañarán historias nuevas que contar.

Ivanna Camacho

Lo que no se ve
Utilicé la tipografía Bauhaus 93. Considero que, a pesar de ser visualmente impactante, no me parece una tipografía atractiva. Me desagrada el contraste entre las curvas y los ángulos exagerados. En general no es una tipografía que uso en mis trabajos. Por ende fue la major tipografía para este proyecto. Tomé las dos letras que me parecen más interestantes: la W y la X. Junté las dos formas para crear una sola y utilicé el efecto blend para crear las líneas entre las intersecciones. Las líneas resultantes se contrastan con el grosor de la tipografía con la que empecé.

Eduardo Cámara

Jokerman T-62
Partiendo de un montaje pobre y mal ejecutado protagonizado por la tipografía jokerman, se buscó ilustrar el patrón de Turing en éste. Para ello se debe realizar un proceso reiterado de desenfoque y enfoque sobre la ilustración, cabe destacar que dicha distorsión característica no es visible hasta alcanzar cerca de 500 repeticiones. Particularmente en esta composición se perdía legibilidad y por ello 62 operaciones fueron suficientes para obtener el resultado deseado. Posteriormente, aislando el color del rótulo de partida se extrae un nuevo dibujo resultante, al cual se le aplicó un efecto glitch. Finalmente se experimentó con herramientas deformadoras para alcanzar la conclusión final.

Natalia Campo

t de tipo
T de tormenta, de terror, de tristeza, de tensión; cosas que a veces nos superan, que no son de nuestro tipo, pero convivimos con ellas. Pero entre tantas T que nos pesen, también está la T de te quiero, de ternura, de tándem y de tesoros que toman forma de amistad: las que, sin hacer ruido, te salvan.

Maria Fernanda Chávez

Entre amantes y letras
Esta mascada tipográfica nace del encuentro entre dos lenguajes visuales opuestos: la pintura y la tipografía. Inspirada en la obra Los amantes de Toulouse-Lautrec, re-toma su atmósfera emocional y su paleta de colores cálidos, pero los reinterpreta a través de fragmentos de una tipografía moderna y geométrica que rompe con ese universo clásico. Las formas que la componen provienen de letras que han perdido su función original para convertirse en elementos gráficos. Aquí, la tipografía deja de decir para simplemente ser líneas, curvas y módulos que construyen un patrón visual rítmico y contrastante. La pieza busca explorar cómo el diseño puede generar nuevas lecturas a partir de lo conocido, provocando una tensión entre lo emocional y lo racional, lo suave y lo estructurado. Es una conversación entre lo romántico del pasado y la precisión del presente, envuelta en una composición que ya no necesita palabras para comunicar.

Diana Chayo

Sunletters
Inspirada en Los girasoles de Van Gogh, esta obra explora la fusión entre arte clási-co y diseño gráfico contemporáneo. A partir de su vibrante paleta cromática, se se-leccionaron tres tonos complementarios y un color de contraste para construir una composición tipográfica abstracta. Utilizando la fuente Variex OT Bold y retículas de 9 y 12 cuadrados, las letras se descompusieron hasta perder su forma original, trans-formándose en elementos visuales. El resultado fue una pieza que trasciende lo digi-tal al imprimirse sobre tela, convirtiéndose en una mascada artística. La obra celebra la armonía visual a través del color, la forma y la textura.

Mily Cherem

El eco de una letra
Esta obra nace del juego entre tipografía, color y abstracción. Partiendo de letras mayúsculas y minúsculas ubicadas en una retícula, las formas fueron transforma-das hasta perder su función original, integrándose como elementos visuales dentro de una composición rítmica y fluida. Inspirada en Composición 8 de Kandinsky, se utilizó una gama cromática con tres tonos complementarios y uno en contraste, bus-cando equilibrio visual y energía. Desde un inicio, el objetivo fue crear una imagen impactante para ser usada en un cartel, donde lo tipográfico desaparece y da paso a lo abstracto, generando una pieza visual con fuerza y movimiento.

Valentina Chica

Mi tipo no tiene tu forma
Fuera del jardín, los caracteres crecen silvestres. Se estiran, se quiebran, se reinventan. Son tipos que llevan consigo la memoria de lo analógico, del trazo a mano, del error como estilo. Son resistencia hecha forma.

Rogelio Cuevas

Nunca digas nunca
Aunque la fuente Avant Garde en México se usa mucho en libros infantiles por su diseño geométrico, no es ideal para lectura continua o textos largos. Su estructura puede dificultar la lectura fluida, por eso prefiero no usarla. La experiencia me enseña que siempre hay excepciones y nuevas perspectivas. La composición presentada muestra la a y n para evidenciar los trazos geometrizados que pueden llegar a crear confusión en la legibilidad y confundirlas con la d y p. Y como decía mi abuela, nunca digas nunca. La clave está en elegir la fuente adecuada para cada momento, priorizando la comodidad y claridad del lector.

Victoria Esgueva

Killing me softly with his roots
Los tipos forman palabras, las palabras entrelazadas frases, y las frases son consecutivas hasta que termina el párrafo y empieza un descanso. Los descansos en el habla son el blanco en el papel; ambos necesarios. La obra titulada Killing Me Softly With His Roots explora conceptos como tipografía, fragmentación y raíces. La tipografía es siempre el pretexto. Buscando un tipo “antipático” surgió la K, de kilo, kayak, karma, karate, kimono, kilómetro o killing me. La fragmentación del formato refleja la multiplicidad necesaria para entender la realidad compuesta por pequeñas partes, incluso invisibles. Aludiendo a las raíces, pese a no verse, fraguan la identidad y nos ayudan a aguantar el tipo.

Chele Esteve

Entre cajones y contradicciones
Una carta extraviada aparece en una antigua caja tipográfica, dirigida a la tipografía más odiada y, quizás por ello, más entrañable del diseño gráfico: Comic Sans (diseño de Vincent Connare, 1994). Entre el humor y la ternura, el texto revive su historia con una mezcla de ironía y afecto, cuestionando los juicios estéticos que la condenaron y reivindicándola como símbolo de persistencia y desobediencia visual. Este gesto simbólico no es solo una despedida, sino una invitación a repensar qué entendemos por “buen gusto” y a reconocer el valor cultural de lo "feo", lo kitsch o lo mal visto. Porque incluso lo que ha sido ridiculizado tiene una historia que contar. Y, en el fondo, todos merecemos un lugar —aunque sea en la tipografía menos esperada merece un rincón donde ser leída.

Jorge Fernández

Carne y fé
“Castellar” nunca fue mi tipo: rígida, solemne, autoritaria. Pero precisamente por eso decidí mirarla de frente y ponerla a hablar con el cuerpo. En esta obra, la tipografía se superpone a un corazón anatómico ilustrado sobre un pecho masculino, mientras la cita bíblica “Beati mundo corde” (Mateo 5:8) se curva, vibra y se encarna. La rigidez de Castellar se rompe al entrar en diálogo con la piel, el deseo y la fragilidad. Carne y fe es una exploración de lo sagrado desde lo corporal, una reconciliación entre lo gráfico y lo íntimo, entre la palabra impresa y el cuerpo vivido.

Mariana Fuentes

Te lo dije, soy tu tipo.
Me miran y apartan la vista. Demasiado rizada, demasiado ruidosa, demasiado. He sido rechazada, ridiculizada, evitada. Soy Curlz MT, la olvidada, la que quedó atrás mientras otras brillaban. Pero me niego a desaparecer. En esta composición, resplandezco en rojo: audaz, desafiante, con ansias de ser vista. Me retuerzo y brillo, proyectando sombras que susurran “no soy tu tipo”, hasta que vuelves a mirar. Hasta que sientes el llamado. Mis curvas hipnotizan, mi ritmo seduce, mi presencia permanece. Me temiste alguna vez, pero ahora no puedes apartar la mirada. Ya no soy invisible. Soy hermosa. Soy tu tipo, te guste o no. Curlz MT

Miguel Ángel García

Tipodragón
La obra evoca la figura del dragón chino a través de formas tipográficas inspiradas en la Harlow Solid Italic. Este ser mitológico está relacionado con el agua en las creencias populares.

Pepe Gimeno

Arrggg!!!, no soporto estar construido con fragmentos de Arial Black
La tipografía Arial es una copia descarada de la tipografía Helvética. Fue creada con la única intención de evitar pagar los correspondientes royalties por utilizarla. No podré decir que es fea porque la original no lo es, al contrario, a primera vista parece una magnífica tipografía, potente, elegante, con curvas y proporciones estudiadas y armónicas. En cambio, si la miramos detenidamente y la ampliamos lo suficiente, descubriremos cómo las curvas de algunos de sus caracteres no acaban de estar bien resueltas y su trazado resulta burdo. Por esa razón la figura que se presenta en la imagen, construida con fragmentos de Arial, está tan molesta. Y es que, como buen tipógrafo, este personaje no resiste estar construido con la vulgar copia de una gran tipografía.

Maria Fernanda Gómez

Entre letras y olivos
Esta mascada fue creada a partir de la pintura “Olive Trees with the Alpilles in the Background” de Vincent van Gogh. Al sumergirme en la obra, me inspiré en los col-ores y las formas del paisaje para construir un diseño utilizando letras. Opté por la tipografía Chorine Large, transformándola en figuras que se repiten y se entrelazan, creando una armonía visual que refleja la dinámica de la pintura. Usé tres tonos de azul para representar el cielo y las montañas del fondo, mientras que el verde para el contraste simboliza los olivos y la vegetación del cuadro. El resultado es un estampa-do moderno y abstracto, que une el arte clásico con el diseño gráfico de manera úni-ca, llevando la esencia de la obra de Van Gogh a una interpretación contemporánea.Esta pieza busca capturar la esencia de la pintura y mostrar cómo la tipografía puede crear una imagen que se une con el paisaje. El diseño ofrece una nueva forma de ver cómo la tipografía, la naturaleza y el arte pueden mezclarse. Se convierte en un enlace entre el arte clásico de Van Gogh y el diseño gráfico moderno, invitando a pensar en cómo las obras del pasado pueden ser reinterpretadas de maneras creativas y visual-mente llamativas.

Jimena González del Río

Mi arquetipo
Arquetipo, el modelo original y primario que da forma y sentido a las manifestaciones posteriores ha sido el concepto que da vida a esta obra. Construida a partir del diálogo entre dos romanas, una elegida como el arquetipo ideal —refinada, racional y perfecta —, y la otra más orgánica y versátil, que pretende ser su reflejo o derivación, pero que está lejos de alcanzarlo. Dos letras contrapuestas componen una estructura visual que remite a la idea de dualidad: original y copia, el modelo y su eco. Sobreimpreso un texto en tipografía manuscrita que irrumpe y “rompe el molde”, planteando una tensión deliberada entre norma y expresión libre que cuestiona, la rigidez del arquetipo y abre espacio para la individualidad, el gesto humano y la desviación creativa, para no ser el tipo perfecto.

Sara Gutiérrez

It´s not my type!
Para esta pieza, seleccioné una tipografía que no me gusta: Kiro. En lugar de enfocarme en su forma como letra, decidí reinterpretarla como un patrón visual. Al repetirla y jugar con su estructura, la convertí en una textura tipográfica que deja de leerse como texto y empieza a funcionar como un elemento gráfico. Este ejercicio me permitió soltar mis juicios iniciales y explorar su potencial desde otra perspectiva. El resultado es una composición donde la tipografía pierde su identidad literal y se transforma en una superficie visual rica y expresiva.

Irene Gutiérrez

Vaya pisto
En un lugar de la Mancha, cuando le dices a alguien que no es tu tipo, te responde: ¡Pues vaya pisto! Y si eso no te gusta, igual eres tú el que no eres su tipo.

Ana Gabriela Guzmán

Tensión tipográfica
Este cartel surge a partir de una reinterpretación de la obra Les Prismes électriques de František Kupka, utilizando su gama cromática compuesta por dos tonos de azul y un verde menta. Como ejercicio experimental, se integró la tipografía Blackest, una fuente que normalmente no utilizaría por sus formas agudas y su contraste marcado. Sin embargo, al incorporarla en esta composición, descubrí su valor expresivo y su ca-pacidad para generar impacto visual. Este proyecto me permitió explorar fuera de mi estilo habitual y entender el potencial creativo que surge al salir de la zona de confort.

Janet Hop

Flowing river
Esta composición nace de la fragmentación tipográfica basada en la tipografía “Optima ExtraBlack”, disuelta en una retícula para perder su forma literal y transformarse en flujo. Inspirada en “Bridge Over a Pond of Water Lilies” de Monet, se utiliza una paleta suave con un contraste cálido, evocando la tranquilidad del agua y la armonía de los lirios. La elección de solo curvas refleja la fluidez natural del entorno repre-sentado: sin bordes rígidos, solo movimiento. Esta obra busca que la tipografía deje de hablar y comience a flotar, como si cada letra respirara dentro de un estanque abstracto.

Begoña Jordá

La tipo presumida
Busco la perfección, la mejor imagen, causar una buena impresión y por eso cuido hasta el último detalle: el color, la expresividad, la forma...

Yael Lobatón

MxEmpalagoso y caótico
Hobeaux me parece una tipografía empalagosa. Es redonda, simpática y exagerada. Justo por eso quise usarla, pero no de forma “bonita”. La repetí, la apreté, la saturé. Rompí su orden y la llevé al límite. El resultado es una composición muy cargada, casi abrumada, pero que sigue funcionando. Ya no es atractiva por lo tierna o lo juguetona, sino por el caos, la energía y el desorden visual. Me interesaba cambiar la forma en la que se percibe: que dejara de verse “linda” y empezara a sentirse intensa, hasta incómoda.

Artur López

Valencià
Descomponer para volver a componer trata de jugar con la abstracción, los movimientos y las texturas. Crear una obra a partir de detalles, buscando el contraste y no perder la esencia. Esta obra creada a partir de la palabra Valencià, concretamente con la a y su acento abierto. Es una oda a mi día a día, a como pienso, hablo y sueño.

Carlota López

Controlzeta
Campo, miedo, amor, verano, pelo, "mone", Luna, cielo, lagartija, sol, camino, vida, azúcar, vaso, batacazo, cirio, perro, flores, miel, mariposa, pernera, cerezo, "au", beso, margarita, pan, sandía, agua, mar, querer, ola, duna, estrella.

Maria Maicas

Vulnerable
¿Y si las letras pudieran sentir igual que las personas? Cuando una letra deja de ser solo un trazo geométrico y se transforma en algo más, cobra vida, empieza a latir. Y como todo lo vivo, también puede romperse. Las letras sienten, mutan, crecen, se quiebran, porque incluso lo diseñado para ser perfecto puede ser frágil, volverse vulnerable. No es mi tipo... Y eso también duele.

Alex Mao

Stitched silence
Una pieza textil que explora la relación entre la herida y la reparación. Un corazón abstracto, delineado en puntadas rojas que reflejan las memorias y los pensamientos reprimidos. Las formas, densas pero irregulares, se sostienen sobre una base cruda, dejando ver lo no dicho. Esta obra habla de lo que se sostiene sin palabras, de los hilos que unen lo roto y de lo querido.

Salva Mascarell

Operación parchment
Comunicado interno – Dirección General de Tráfico Tras décadas de señales ignoradas, la DGT ha decidido dar un giro tipográfico a la seguridad vial, para que los conductores paren no solo por obligación, sino por pura confusión estética. Encargo oficial: Rediseñar la señal de STOP utilizando la fuente Parchment, esa joya gótica escrita por un elfo ebrio. MOTIVACIÓN DEL PROYECTO Estética disruptiva. El conductor, ante la duda de estar viendo una profecía arcana, detiene su vehículo por precaución o temor místico. Psicología del asombro. Lo inexplicable activa el reflejo de frenado. Esta señal piloto será instalada en puntos estratégicos. Agradecimientos al colectivo de diseñadores tipográficamente traumatizados.

Cecilia Mariaca

No mi tipo
Elegí una tipografía que no domino. Excesiva, un tanto ilegible, dramática. Me enfrenté a ella no para domarla, sino para escucharla, cederle espacio, no imponer orden. En sus curvas imposibles que no piden ser leídas, sino miradas, encontré eco de olas, resonancia de una concha marina. “No mi tipo” es una negociación: entre el gesto del trazo contra la estructura, la forma contra la función. No se trata de reconciliarse, sino de abrir el ojo y encontrar posibilidades. Porque incluso las letras que a veces incomodan pueden decir algo - aunque no sea con palabras.

Paul Martínez

No eres mi tipo
En “NO ERES MI TYPO” trabajé con la tipografía Calvera, cuya estructura rectangular y tracking cerrado genera una mancha visual sólida. Aproveché esa cualidad para jugar con el contraste positivo-negativo, aludiendo al doble sentido de la frase “NO ERES MI TIPO”. Cambié la “I” por una “Y” para aludir al diseño tipográfico. Incorporé labios sensuales con mueca de inconformidad, sin rostro, para mantener una propuesta apersonal. Usé solo negro y rojo para centrar la atención en lo esencial. Realicé dos versiones, destacando el uso de comillas como elemento envolvente que acentúa el bloque gráfico.

Eva Nieto

Se cayó por las escaleras (... y no la ayudé a levantarse)
¿Y si las letras también pudieran rendirse? En esta obra, las tipografías se derriten, tropiezan y se desploman como si supieran que jamás serían elegidas por un diseñador con “buen gusto”. Cada letra es un drama visual, una fuente en plena crisis existencial. Aquí no hay serifas elegantes ni geometrías perfectas: solo caos, torpeza y mucho descaro. Esta pieza es un homenaje a las tipografías marginadas, esas que viven en carpetas olvidadas y que nadie se atreve a usar. Porque sí, incluso lo ilegible merece su momento de gloria… aunque nos haga llorar a gritos.

Natalia Orozco

Serifiously?
El tema de mi póster gira en torno a las tipografías serif, un estilo que normalmente evito por completo. Personalmente, me resulta muy difícil diseñar con ellas debido a los patines o remates que las caracterizan, ya que se me hacen visualmente formales y rígidas, lo cual choca con mi estilo personal de diseño, que tiende a ser minimalista, limpio y sin adornos innecesarios. Trabajar con este tipo de letra representó un verdadero reto, ya que me vi obligada a salir de mi zona de confort y tratar de encontrar belleza y expresión en un recurso que muchas veces descarto por intuición. Este ejercicio no solo me obligó a ver las serifas desde otra perspectiva, sino también a entender cómo la incomodidad puede abrir nuevas posibilidades creativas.

Marta Ortega

Caracter rechazado
En este campo todo sigue un patrón, crecen flores idénticas, blancas, correctas. Cada una encaja sin esfuerzo, repitiendo una estética suave y predecible. Pero entre ellas hay una flor distinta, con otro ritmo, con más pétalos, con otra forma de ser. No es ruidosa ni agresiva, simplemente... no encaja. Es esa experiencia silenciosa pero dolorosa: la de ser excluido por el simple hecho de ser diferente.

Ima Picó

Gill Sans: La tiranía educada de la tipografía
Gill Sans entra en la sala como un invitado bien vestido que se queda demasiado tiempo. Nacida en 1928 de la mano de Eric Gill, fue la niña mimada del modernismo británico: limpia, educada, atemporal… y luego ubicuamente adoptada. Desde señales ferroviarias hasta manifiestos corporativos, se convirtió en el equivalente tipográfico de una conversación trivial: inofensiva, omnipresente y ligeramente arrogante. Mi rechazo hacia Gill Sans no tiene que ver con su apariencia, sino con su actitud. Es la tipografía que intenta ser elegante y utilitaria, clásica y moderna, humanista y mecánica. En su afán por agradar a todos, se convierte en una especie de beige tipográfico: perfectamente ejecutada, pero emocionalmente vacía. Para mí, Gill Sans representa la presión de ser impecable a toda costa. Es la fuente de la conformidad educada, de la pulcritud visual que disfraza una tensión más profunda. Elegirla para No Eres Mi Tipo fue natural—porque aunque parezca encajar, sé que no habla por mí.

John Posada

AINO
Prompt: Póster de exposición tipográfica, tipografía grande, moderna y no instalada, Myriad pro, colores blanco y negro, texturas de brochas, humanizar el diseño para que parezca un proceso manual.

Mónica Puigferrat

!Uy¡
Lo siento, Mistral, no eres mi tipo. Aunque buscas emular la escritura manual, tu trazo carece de autenticidad. Tus formas exageradas y ciertos signos extraños generan confusión visual. Resultas demasiado cursi, casi caricaturesca, y tu estilo “femenino” forzado limita el rango expresivo. Eres difícil de leer, complicada de componer y poco funcional en entornos profesionales. Lo peor: te usan en exceso y casi siempre mal. Pareces gritar en lugar de comunicar. A pesar del genio de Roger Excoffon, conmigo no conectas. No es personal, Mistral… simplemente, no eres mi tipo.

Jandro Revert

No es impact
Tendemos a entender la realidad en grandes grupos a los que dotamos de entidad propia e individualidad pero, a menudo, olvidamos que cada cosa está compuesta de otras muchas, y que las cosas que nos gustan podrían no ser más que un montón de cosas que no nos gustan, disimulando. El diablo está en los detalles. Dependencias y generación procedural. Se asigna automáticamente un color a cada carácter, y un carácter a cada valor de gris, en un mosaico generado a partir de un carácter inicial.

Marina Rodrigo

No eres mi tipo
A veces coincidir es todo.
A veces coincidir no es nada.

Lorena Romero

Fragmentos
En el proceso de creación y destrucción de la familia tipográfica Zenzero Grotesk, se seleccionó una paleta de tres colores análogos, complementada por un cuarto de contraste, con el objetivo de lograr composiciones visualmente equilibradas y de gran impacto.Al descomponer los caracteres de Zenzero Grotesk, su diseño distintivo se apoya en una base sólida. Al reinterpretar formas tradicionales y al introducir audazmente nuevas, algunas secciones de las letras son recortadas, invertidas e infladas. Como resultado, emergen formas completamente diferentes, no solo en su apariencia in-dividual, sino también en la manera en que se integran en cualquier tipo de grafema. Este enfoque resalta las letras en relación con el espacio negativo, situándolas en un plano altamente deseable.Al presentar y recombinar la familia tipográfica ZenGrotesk en 2010, el proyecto ex-pandió y transformó el lenguaje tipográfico hacia horizontes completamente nuevos. La mezcla de colores permitió la creación de formas visualmente equilibradas y vibrantes, lo que fue clave para materializar la expresión deseada en esta tipografía.

Arístides Rosell

Esta no mi tipo
Este proyecto es un ejercicio de reconciliación visual con una tipografía rechazada: Impact. Tradicionalmente asociada al exceso, aquí se transforma en materia plástica. A través de repeticiones, deformaciones y estructuras visuales, se explora su potencial como forma y no como lenguaje. La letra se libera de su función verbal para convertirse en textura, color, ritmo y vacío. El resultado es una pieza de Tipoesía: una poesía visual construida desde la tipografía misma, donde el mensaje se transforma en lo que percibe. Así, lo que antes evitaba, hoy me permite crear desde la fricción. Tal vez, después de todo, sí eras mi tipo.

Aranxa Sánchez

El arte del contraste
Para este cartel, elegí la tipografía Blackest, diseñada por Cosimo Lorenzo Pancini y Francesco Canovaro. Personalmente, no es una tipografía que se alinee con mi estilo habitual, ya que prefiero optar por opciones más suaves y un carácter más amigable.Una vez decidida la tipografía, pasé a la elección de la paleta de colores. Opté por tonos morados y rosas, ya que, al ser colores suaves y tiernos, crean un contraste con la tipografía, atenuando su aspecto agresivo y filoso.El diseño de mi cartel no se centra en la legibilidad directa de las letras, sino en trans-formar esas letras en formas que se complementen entre sí, creando una composición visual única. Utilicé cuadros para que las letras se fragmentaran y continuaran en otros cuadros, de forma que, aunque la tipografía Blackest no se reconozca de mane-ra inmediata, sus características principales aún sean identificables.

Daniela Shmuel

Geminis descompuesta
Esta composición surge del ejercicio de transformar una tipografía poco atractiva en un elemento visual protagónico. Utilicé BD Geminis, una fuente que normalmente no elegiría, y la fragmenté dentro de distintas retículas para romper su legibilidad y explorar su valor como forma. Las letras fueron dispuestas de manera que perdieran su sentido textual, buscando una integración visual abstracta. La paleta cromática está inspirada en La noche estrellada de Van Gogh. Incluye tres tonos complementarios y un color de alto contraste:el amarillo que fue clave para equilibrar y dar energía al diseño sin desbordarlo.

Locandia Studio

No eras mi tipo
Elegimos Bauhaus 93 por todo lo que (creíamos que) no era. Su estilo geométrico y modular, vinculado al espíritu racional de la Bauhaus, fue símbolo de modernidad… hasta dejar de serlo. En esta exposición la recuperamos para explorar lo que aún puede decirnos si cambiamos la mirada. Nuestro cartel deconstruye la frase “No eras mi tipo” y convierte la tipografía en estructura, en eje, en reflexión. Al manipularla, revela nuevas posibilidades expresivas. Darle otra oportunidad no solo resignifica su forma: también transforma nuestra percepción como diseñadores y como personas.

Nereida Tarazona

Me quedo con lo bueno
El uso abusivo de la tipografía Eurostile en el campo de la arquitectura me llevó a aborrecer el rectángulo de cantos redondeados. Creo que me ocurre algo parecido con Bauhaus 93, o la expandida Good Times. También con las que simulan un lettering al más puro estilo scrapbook como Love My. Lo de Vida Loka es otro cantar… supongo que el kerning que muestra por defecto me genera tensión. Pero lo cierto es que pienso que de todo podemos sacar algo bueno. Me quedo con sus nombres.

Ana Tomás

De forma y fondo: Presencia y diálogo
Diferentes voces silentes en Hierro y Barro en una obra fotográfica que une cerámica y letras de hierro para explorar un lenguaje visual y simbólico. Las letras, más que signos, son formas cargadas de intención, que invitan a la reflexión y al diálogo silencioso. El contraste entre la fragilidad de la cerámica y la solidez del hierro representa la tensión entre lo humano y lo estructural. La pieza propone una doble lectura: mirar y sentir. Desde la materia, se construye un mensaje en letras mayúsculas sobre la empatía, la dualidad, la conexión y la importancia de la ayuda de otra letra para ir armando palabras y frases, como acto de presencia mayestática.

María Usán

Peces se escribe con OCR
La fuente OCR-A (Optical Character Recognition) fue la primera tipografía creada para que fuera legible por máquinas, no por humanos. Una fuente que, lejos de tener un aspecto mecanizado, parece evocar algo primitivo a partir de sus formas simples y algo toscas. La palabra “peces” (Sakura en japonés) se escribe en OCR recordando a aquellos atlas ilustrados populares en Japón durante el periodo Edo y Meiji donde texto e imagen eran protagonistas. El texto aparece como parte del fondo marino, usando la paleta cromática de la técnica de la risografía, vinculada también a fines divulgativos tras la segunda guerra mundial.

Diego Vainesman

Futura oblicua
Futura, la tipografía que es un himno a la precisión geométrica, pierde su alma cuando se inclina. Concebida como un templo de círculos perfectos, cuadrados puros y triángulos exactos, su esencia se desmorona al forzarla a la cursiva. La diagonal traiciona su diseño original, distorsionando cada letra y despojándola de su rigor visual. Por eso, los diseñadores más refinados la respetan en su forma recta, reconociendo que Futura no fue concebida para doblegarse, sino para proclamar la belleza de la geometría absoluta.

Camila Valdez

Las letras del jardin de flores de Klimt
Inspirado en la pintura “El jardín de flores” de Gustav Klimt, este cartel genera una reinterpretación tipográfica donde las formas fragmentadas de las letras se utilizan como elementos visuales que convicen de manera organica como el jardín original. En lugar de usar letras completas, se seleccionan partes de ellas como trazos, curvas y remates que se disponen en la composición como si fueran esas partes de las fotos como pétalos, tallos o formas orgánicas. La idea no es que el espectador perciba un texto, sino que observe las letras como elementos visuales que construyen una imagen. Se trabajó con la paleta de colores original de la pintura, usando verdes, fucsias, amarillos y naranjas intensos que aportan contraste y juego a la pieza. El resultado es un cartel donde lo tipográfico y lo pictórico se combinan en las letras no comunicando con palabras, sino con forma, color y ritmo. Esta obra busca generar una sensación parecida a la de estar frente a un jardín. El foco está en la textura, en la relación entre los espacios llenos y vacíos, y en cómo los fragmentos de letra conviven entre sí. No se trata de una lectura literal, sino sensorial.

Alberto Valencia

Viendo el amor desde lo alto
La fragmentación de un signo tipográco permite explorar otras maneras de resignicación, los signos alfabéticos fueron desarrollados con el n de comunicar y dejar registro a través de los años, sin embargo, utilizarlos para resignicarlos se vuelve un recurso maravilloso para apuntar a los sentidos del que lo admira. Cinco signos alfabéticos son utilizados en esta pieza utilizando la fuente Helvética que, si bien es una fuente bien diseñada, “no es mi tipo” pues en lo particular, me parece que ha sido una tipografía sobre valorada en su uso.